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No hay lugar, cupo lleno

Martín SIFUENTES

05 de julio, 2020

El sistema hospitalario en Tamaulipas está ya a punto de colapsar.

El Issste de Reynosa ya llegó a su máxima capacidad de ocupación, y es común escuchar que en otros hospitales de la entidad, en Matamoros, en Nuevo Laredo, o en las ciudades del sur, la situación está más que complicada. 

El peor momento de la pandemia es el actual. Lo que vivimos desde marzo aquí, no era nada comparado con lo que hoy estamos pasando. Es evidente que las campañas de quédate en casa, sana distancia y lávate las manos, no funcionaron. 

La gente salió, no respetó el metro y medio, no cuidó la higiene, y esto se descompuso de manera terrible. Hoy ha aumentado el número de enfermos, de muertos, y a esto no se le ve un fin cercano. 

El estado se quedó corto con solo 751 camas y 256 respiradores. Los cálculos fallaron, los escenarios quizás no fueron bien previstos. 

Más de 8 mil casos a la fecha de hoy y enfilándonos a las 600 defunciones, nadie lo hubiera imaginado.  

Tamaulipas está hoy en un grave problema sanitario y en el que solo su misma gente, la sociedad que vive en esta entidad, puede ayudar a que esto se detenga. Portarse bien, atender indicaciones, es fundamental, y hasta hoy muchos no lo han hecho. 

El reciente fin de semana, en el que se tomaron medidas extraordinarias, como cerrar tiendas y supermercados, y que se inició con una restricción para circular por las noches y madrugadas, fue un intento más de la autoridad, que ojalá se refleje en los números. Insisto, todo depende de la gente.

No deseamos ver más imágenes de horror en los hospitales de Tamaulipas.

No deseamos más dolor en miles de familias.

No más una economía devastada 

Está en cada uno de los tamaulipecos bien nacidos, evitar esto, y evitar que en un infausto momento necesitemos nosotros o un ser querido un hospital, y que nos digan "no hay lugar lugar, cupo lleno".

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