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EPN, revancha social

Max Avila

20 de febrero, 2020

Es un hecho que el gobierno de la república investiga a Enrique Peña Nieto. La información, llegó del extranjero, como suele suceder, a través del periódico gringo “The Wall Street Journal”, el cual transfiere declaraciones de alto funcionario mexica, mismo del que guarda reserva, por obvias razones.

Ahí se especifica que la indagatoria está relacionada con los presuntos actos de corrupción cometidos por Emilio Lozoya Austin.

Durante la mañanera de este jueves, AMLO se mostró más abierto al tema, asegurando que aunque por parte del ejecutivo no existe denuncia, es la Fiscalía General la encargada del asunto.

Precisó que por elemental lógica, el ex director de PEMEX debió recibir órdenes del más alto nivel, considerando que tanto los sobornos provenientes de Odebrecht como la adquisición de plantas chatarra de fertilizantes, resultaron jugosos negocios personales.

“Hubo padrinos”, dijo, que concretaron esta clase de inmoralidades dañinas para la nación y siendo más claro, agregó: “estas cosas no pueden ser ignorados por el presidente de la república”.

AMLO ya no mencionó eso de la consulta popular para investigar a ex presidentes, por lo tanto es de entender que al menos con EPN, hay vía libre para llevarlo ante la justicia. Ya decíamos que todos los caminos conducen hacia él y que el proceso de culpabilidad se va dando “naturalito”.

Por lo tanto, llegada la hora, la mentada consulta resultará innecesaria no solo en cuanto a Peña Nieto, sino con Fox y Calderón, cuando menos.

A la información aparecida en el periódico señalado, debemos agregar la insistencia de Emilio Lozoya Austin respecto de que él “no se mandaba solo”. Estamos pues, a la espera de que este ex funcionario declare lo que corresponde, en abono de suavizar las culpas que se le acreditan por los miles de millones de pesos, obtenidos a la sombra del poder.

Solo en la compra de la planta de Agronitrogenados, la corrupción se cuantifica en 15 mil millones de pesos y lo de Odebrecht va más o menos por la misma cantidad. Y son apenas dos casos.

Mientras tanto, este miércoles apareció el padre del inculpado, don Emilio Lozoya Thalman, quien se había mantenido al margen a pesar de que su esposa Gilda, se encuentra bajo proceso domiciliario, acusada de lavado de dinero y asociación delictuosa, motivos por los que fue detenida en Alemania y trasladada a México.

No olvidéis que la otra Gilda, la hija de ambos, está prófuga, al igual que Marielle, la esposa de Emilio hijo

Don Emilio Lozoya Thalman, fue director del ISSSTE y secretario de Energía, minas e industria paraestatal, en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari.

Emilio padre, fue compañero de estudios en la UNAM, de CSG, Manuel Camacho Solis, Francisco Ruiz Massieu, Alberto Anaya (dueño del PT), y del tamaulipeco Hugo Andrés Araujo de la Torre…¡Ah!, y también de Pedrito Sola, el chismoso conductor de “Ventaneando” de TV Azteca.

Por su parte, EPN es un misterio. Hasta la hora de escribir esta columneja no aparecía por ninguna parte y las especulaciones crecían en forma directamente proporcional a su desprestigio político y al de su partido.

Estamos ante el muy probable enjuiciamiento legal de Peña Nieto del que podría resultarle cárcel, lo cual no es producto de la mente afiebrada del columnista, sino de evidencias difíciles de ocultar.

Que un ex presidente vaya a prisión, sería escandaloso en nuestro país por el sistema de impunidad padecido durante el neoliberalismo, pero no tanto en otros lugares donde ex jefes de estado fueron encerrados, precisamente por el asunto Odebrecht.

Sucedió recientemente en Brasil, Perú y Panamá. Sea que los ex presidentes se ponen de moda, pero como huéspedes “distinguidos” (o quizá por ser los más despreciados), de los centros penitenciarios.

Sea como fuere, observamos un escenario inédito, propio de un país en transformación por la vía pacífica, donde no se trata de simple cambio de gobierno, sino de cambio de régimen.

Estamos en guerra contra la corrupción, que no se olvide.

En este marco, este miércoles el gobierno de la república rindió público homenaje y reconocimiento al Ejército Nacional… A su auténtica lealtad a las instituciones, como pueblo uniformado que lo es.

Ahí en pleno zócalo, corazón de México, AMLO felicitó a los integrantes de las fuerzas armadas por haber hecho oídos sordos a los cantos de las sirenas que incitaron al golpismo, promovido por la derecha conservadora.

Esto del golpismo no es cualquier cosa, cuando sabemos que a los grupos reaccionarios no importa destruir un país, sino salvar sus intereses y seguir disfrutando los privilegios que otorga la complicidad oficial.

Las campañas sucias contra AMLO y aquellos presuntos militares que al principio del presente régimen llamaban a la rebelión, son algunos ejemplos.

Quedamos en que Enrique Peña Nieto está en un tris de ser enjuiciado y con él, seguramente algunos de sus socios más importantes, en el entendido de que durante los gobiernos anteriores, la corrupción fue la madre de todas las ambiciones.

¡Ah, bruto!.

OPORTUNIDAD HISTÓRICA

Ahora bien. Gracias al gobierno de la transformación, estamos también ante la oportunidad de una revancha social.

Ha sido mucho el daño a la nación y peor las condiciones de pobreza a las que fue sometida el 70 por ciento de la población, resultando culpables de manera directa los anteriores seis presidentes de la república.

Y ni modo que sea invento.

Por ello importa que además del juicio histórico, respondan ante la ley por las culpas derivadas de su inmoralidad política y administrativa.

Carlos Salinas de Gortari, además del fraude electoral contra la izquierda, entregó bienes públicos a la iniciativa privada, (ferrocarriles, teléfonos, etc), siendo represor incurable del movimiento obrero.

La detención, delitos fabricados y proceso contra Joaquín Hernández Galicia, fue uno de los actos más brutales de poder.

Zedillo por su parte, (plis, corrector, no cambiar la Z, insisto porque alguna vez sucedió), por su parte digo, fue promotor del mentado Fobaproa, el salvamento bancario por el que todavía estamos pagando los mexicas, en tanto los empresarios disfrutan las ganancias fabulosas que les dejara la venta de sus negocios (ya libres de deudas), al capital internacional.

Por eso verá que salvo dos bancos, el resto son extranjeros.

Fox utilizó el cuento de la democracia para alentar la corrupción, incluso familiar, aunque lo más grave fue el fraude electoral que permitió la llegada de Felipe Calderón a la presidencia.

Y de éste último mucho se ha de saber, como resultado de la ilegalidad en que estuvo envuelto Genaro García Luna, su secretario de Seguridad.

En cuanto a EPN, “pos pa´que contarle más”, como dijo aquel.

Sobre todos ellos existe material suficiente para que la justicia “le dé gusto al gusto”.

SUCEDE QUE

Gloria de Jesús Molina Gamboa, secretaria de Salud estatal, encontró su mejor pretexto para justificar el desabasto de medicinas, culpando al gobierno federal…que Dios la perdone.

Y hasta la próxima

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