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Buscan poner candados a superdelegados

Fernando Acuña

13 de febrero, 2020

Los superdelegados federales  del gobierno obradorista, siguen en el ojo del huracán, y conforme pase el tiempo, mayores serán las presiones, para evitar que todos estos potentados del asistencialismo, se valgan de los programas sociales, instrumentados con dinero público, para promocionarse  a cargos de elección popular.

La guerra apenas empieza, pero en las primeras semanas de éste 2020,  ya  se han reanudado los esfuerzos parlamentarios, por ponerle freno de una vez por todas, a lo que se considera, una grave  contradicción de la 4T: usar recursos del pueblo, para ambiciones políticas personales.

Durante el 2019, la diputada  del PRI, Dulce María Sauri,  formuló una iniciativa de esta índole, en la cual  proponía  frenar  el protagonismo desmedido de los  titulares de los programas sociales, en las entidades federativas,  también conocidos como super delegados, y que dependen  del Coordinador  nacional de este ramo, Gabriel  García, personaje que  también está estrechamente ligado a  MORENA.

El tema, considerado  clave, para efectos de lograr credibilidad ciudadana y partidista,  sobre las promesas  de establecer un piso parejo, tanto en la contienda interna, como  ya en la lucha constitucional por el poder, hoy ha resucitado en voz de la diputada morenista por Colima Claudia Yañez Centeno, hermana  de Cesar Yañez, uno de los colaboradores más   cercanos del Presidente AMLO.

La mencionada  iniciativa impulsada  por la legisladora morenista, establece que,en el caso de que  los funcionarios integrados en la estructura de los programas sociales, y que en los estados  forman parte de  los equipos comandados por los superdelegados, sean obligados a renunciar a sus cargos, con anticipación, como medida para evitar que utilicen como trampolín político, los programas sociales.

De aprobarse la iniciativa, entonces  si un superdelegado o m iembro de este programa quiere ser gobernador, tendría  que separarse del cargo, tres años antes. Y para ser diputado, senador o alcalde, un año antes.

El intento por cerrarle el paso a esta especie  de Santa Claus asistencialistas, que  se dan el lujo de recorrer  sus territorios estatales, prodigando entregas de recursos,   se inserta en la lógica, de  que, actualmente, muchos legisladores  que  concluirán  su periodo, en el 2021, tienen legítimas aspiraciones a ser gobernadores, senadores o alcaldes  en sus respectivas entidades, pero  tienen en los superdelegados federales  y sus equipos  de operadores, a  los más fuertes  contrincantes.

Y es que, mientras que los legisladores,no pueden bajar ni un peso del presupuesto hacia sus poblaciones,  los superdelegados y sus equipos andan desatados, armando estructuras  clientelares, para sus fines personales.

Por ejemplo, aquí en Tamaulipas,  la competencia  de algunos legisladores morenistas, con  los subdelegados  que José  Ramón  Gómez  Leal, trae en las principales regiones  del estado, es evidente. Mientras que  los representantes parlamentarios luchan contra corriente,  los allegados del JR  cabalgan en caballo de hacienda, formando estructuras para postularse a las alcaldías.

 A continuación, les damos algunos ejemplos:

En  Reynosa,  los morenistas  Armando Zertuche  y Rigoberto Ramos tienen aspiraciones  a cargos  de elección popular, en el 2021, pero  la que trae los programas y se anda autopromocionando para la alcaldía, es la consentida  del JR, la  Subdelegada Claudia Vicente Crescenciano Cruz. Esta dama, esla que  trae el costal de recursos asistenciales, y emulando a su jefe JR que se promueve con recursos  federales, a la gubernatura, ella también  busca la alcaldía, sirviendose de la misma plataforma.

Otro  ejemplo palpable, es el de Tampico, donde diputadas como Olga Sosa y Edna Rivera, buscarán ser candidatas por MORENA, pero la Subdelegada del JR,   Elizabeth Cruz, practica la competencia desleal, y se le ve armando  toda  una estructura, que se sostiene sobre el clientelismo político de los programas federales. O sea está utilizando los apoyos que se lebrindan a las familias del puerto jaibo, para canalizarlas  a  que apoyen su  pretendida candidatura.

Por si estas  pruebas fuesen insuficientes, tenemos  el reciente caso de Nuevo Laredo, donde  el JR acaba de derrocar  en los primeros días de enero, a su archi enemigo  Heriberto Cantú Deandar, como Subdelegado de los programas sociales en esa ciudad fronteriza, para encaramar en el mismo cargo a  su alter ego,  Gastón  Herrera.

Gastón  está haciendo justamente lo mismo que todos los del equipo del JR: aprovechar los recursos  que manejan, a través  de los programas obradoristas, que aparentemente  son sagrados y no  deben servir como escalera política, y sin embargo,  de facto,  están convertidos en  super plataforma para acaparar  alcaldías y diputaciones federales.

La mecánica  que está siguiendo,  la oficina  que dirige a nivel federal, el Coordinador  General de  Programas  Para el  Desarrollo en el país, Gabriel  García  Hernández,  tiene mucha similitud, con el modus operandi del Presidente  Carlos  Salinas  de Gortari,  que terminó por hacer gobernadores a todos los que pasaron por la titularidad de su Programa de  Solidaridad.

Aquí en Tamaulipas, el beneficiario  fue  Manuel  Cavazos  Lerma.  Cavazos  Llegó a Tamaulipas, desde  mediados del sexenio  del ingeniero  Américo Villarreal Guerra. Montado en el programa Solidaridad, MCL  avasallaba políticamente hablando.

Bajo dicho escenario, cobran importancia los actuales  intentos  de algunos diputados federales, por colocarle candados  al vivero de poder político, cultivan, día a día, desde  las Superdelegaciones, utilizando los miles de millones de pesos del erario público federal.

 La pregunta es. ¿Lograrán  frenarlos?  ¿O finalmente, la lógica del encumbramiento  político, patrimonialista y corrupto  del salinismo, volverá a imponerse, de manera cíclica y recurrente?

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